¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Considero que definitivamente si se puede medir aunque sea muy sutilmente “algo”, ya que los estudiantes contestan las preguntas y en ocasiones de manera muy acertada, lo que implica necesariamente que se está plasmando un saber, pero claro, de una manera muy superficial e incompleta. El aprendizaje no se puede centrar únicamente en unas simples preguntas o contenidos cualesquiera sin una orientación y sentido determinado. El aprendizaje es muy complicado, simplemente porque los estudiantes son entidades que reaccionan a diferentes motivaciones, que tienen distintos intereses y se desarrollan en entornos y situaciones no necesariamente similares. Tenemos que tomar en cuenta la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto, tenemos que saber el ¿qué? ¿por qué? ¿para qué? y el ¿cómo?, es decir, se tiene que definir lo que se pretende y contestar a cada interrogante. Los saberes adquiridos deben ser parte del entorno del estudiante, ya que todo conocimiento por pequeño que sea tiene significado en la esfera de las estructuras cognoscitivas; en un momento dado al movilizar los saberes adquieren relevancia. Como docentes tenemos que comprender que debemos planear, diseñar y construir espacios que favorezcan la transmisión de conocimientos y fomentar el desarrollo de las potencialidades de los educandos.
Primero tenemos que definir el aprendizaje, pero sobretodo con “h” intermedia: aprehendizaje ,ya que la aprehensión de la realidad es siempre una construcción asimilativa efectuada por el sujeto tanto como una acomodación del sujeto, y en el sentido estricto del lenguaje significa coger, asir; sujetar, fijar; acto mediante el cual se apresa o adopta como objeto un término cualquiera (concepto, proposición o cualidad sensible).
Si pensamos sin esforzarnos mucho, nos damos cuenta que con unas simples preguntas no se puede saber si realmente el sujeto se apropia del conocimiento, ya que el aprendizaje implica también adquirir destrezas, habilidades y actitudes que permiten al alumno demostrar competencia en las diferentes áreas fundamentales del currículo.
En ocasiones se confunden los conceptos de evaluación y medición, inclusive hay quienes piensan que son conceptos iguales. Podemos decir que la “medición es el proceso de asignar una cantidad al atributo medido, después de haberlo comparado con un patrón”. Por lo tanto nos debemos preguntar ¿Cuál es el patrón que usaremos para realizar las mediciones?, ¿Qué atributo se mide?
Sabemos de antemano que la medición no proporciona juicios de valor, solo sirve de base para la evaluación, aunque no todas las evaluaciones se apoyan en una medición). “La evaluación y la medición entonces no representan los mismos procesos. Se pueden realizar evaluaciones sin una medición previa, como puede ser el caso de obras creativas, originales, en arte, o bien, la evaluación hecha por compañeros, o la autoevaluación, las cuales se basan en una opinión crítica. En estos casos la evaluación puede prestarse a juicios infundados, pero es factible de realizar. Lo contrario, no tiene sentido, hacer mediciones sin evaluación”. En el conductismo las pruebas son las muestras del aprendizaje de los alumnos, y no siempre miden lo más significativo y pertinente de lo que se enseña, ya que hay diferentes estilos de aprendizaje, estas pruebas permitían determinar si la enseñanza era efectiva, aún con instrucciones claras y precisas, no eran capaces de evaluar el verdadero aprendizaje.
La evaluación del aprendizaje permite emitir juicios de valor acerca del grado cuantitativo y cualitativo de lo aprendido, se puede decir que su evaluación será un proceso que permita observar una muestra de la cantidad y calidad de los patrones de conducta que se han modificado.
La evaluación del aprendizaje también puede hacerse en distintos niveles, singular, regional, nacional e internacional, estas ya se están realizando en nuestro medio (prueba Enlace).
Como docentes realizamos evaluaciones en lo singular, es decir evaluamos a nuestros estudiantes en lo individual, esta cumple funciones diferentes y se efectúa con procedimientos distintos y hay diferentes modalidades e instrumentos.
La medición del aprendizaje es compleja y relativa, debido a que el aprendizaje no tiene nunca un valor cero, que representa el punto de partida para cualquier medición. La medición del aprendizaje proporciona una base para la evaluación y, si se realiza con fundamento, llega a ser una base bastante firme.
Se puede concluir que no se puede medir el aprendizaje con preguntas simples que nos hablen del contenido, en educación se necesitan evaluar las destrezas, las habilidades y las actitudes.
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lunes, 9 de noviembre de 2009
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